martes, 6 de mayo de 2014
Cuando sabes que tomes la decisión que tomes será la incorrecta. Cuando sabes que hagas lo que hagas te acabarás arrepintiendo de ello, ¿qué es lo que se hace en esas situaciones? No hay salida. Sólo puertas. Que se abren y se cierran. Y tú. Que vas y vuelves. Un vaivén continuo. No sé a quién acudir. Llorar sola no ayuda. Llorar con alguien menos. Llorar a algo puede. O solo, llorar, sola. Que hace que los problemas parezcan cada vez más grandes y me aplasten. Que mi visión de la realidad me ciegue y no me permita ver. Que me arrastre sin aliento sin saber a dónde voy. Sólo quiero saber cómo saber que estás haciendo algo por ti. Y no para contentar a los demás. Cómo tomar una decisión sin que te afecte la opinión de los demás. Sin jucios. Sólo quiero. Eso. No sentirme juzgada. Por ti. Por ella. Por el. Por todos. Por mi. Porque os juro que la autocrítica y el juicio a uno mismo es corrosivo, descabellado, cruel y perpetuo. Y clava puñales en mi espalda. Que me van hundiendo cada vez más profundamente sobre un terreno árido. Sin agua. Sin luz. Sin. Mi.
lunes, 28 de abril de 2014
Heridas.
domingo, 6 de abril de 2014
La nostra storia semplice.
viernes, 4 de abril de 2014
domingo, 30 de marzo de 2014
Alientos.
jueves, 27 de junio de 2013
Por favor. Sólo. Tú y yo. Tus manos entre las mías. Acariciándome. Respirándote. No sonrías. Caigo.
Enamorarse así no es sano. Pero dártelo todo no me importó. Tú eres todo. Y así lo seguirás siendo. Te quiero tal y como eres. Te odio de igual forma. Tienes defectos. Y te odio por cada uno de ellos. Y por tenerme desde siempre. Por aparecer. Y por desaparecer, sobre todo. Pero yo te busco. No me canso. Es vital. No puedo evitarlo. Te necesito. Aggg me repito tío. Lo odio. Los mismos dramas, miedos. Las mismas paranoias, ya más que vistas. No puedo con todo esto. Tú sigues con tu vida. Y yo me voy hundiendo en mi propio caos. En mi último intento de aferrarme a ti. Estúpida de mierda. No sé nada. No sé que digo. Y hablo sola. Y todo ok. Y ahora PUTAS GANAS DE SEGUIR EL SHOW Y DE CONTINUAR MINTIENDO Y EN UN TRAVELLING ALGO VELOZ SALE UN FIN EN NEGRO Y AAAAAAAAAAAAAH JODER HIJO DE PUTA TE QUIERO Y ya paro, en serio. Estoy delirando. "Pero no me estoy rindiendo. Estoy sucumbiendo". Hablar contigo me alivia, y saber lo que piensas es bien. Pero me voy porque de verdad, joder, de verdad, que no sé nada. Que te quiero y ya.
domingo, 9 de junio de 2013
Querernos se convirtió en algo esporádico. Utópico. Opcional. Quizá dramatice. Inevitable. Son dos realidades. La objetiva o la visceral. Y si esto es demasiado, me importa poco ya. Porque lo he dado todo. Cuando debía haber razonado. El control. De mis emociones cuando te pienso. Aún sigue ahí. Es verte y aún tiemblo. No es bueno. Ni malo. El principio del fin. El comienzo de yo, hecha trizas, sangrando las mismas heridas, congeladas en el tiempo, por un solo instante en tu pensamiento.
Escribo para calmar. Para no hablar de más. Consolar. A una idiota que espera con todas sus fuerzas que la salven. Irreal. Incontrolable. Lo siento. Necesito esto. Es perfecto. Por momentos. Antes de todo el dolor y el sufrimiento. Por pensar que todo esta por dentro. Que nada de esto es lógico. Desvaríos.
Soy incapaz de darle la vuelta. Verlo todo de otro modo. Lo intento. Y aquí sigo. Hasta que se vuelva a parar el tiempo. Y volvamos a encontrarnos en este mundo incierto.
Matadme.
domingo, 12 de mayo de 2013
Efímeros.
Nunca me paré a pensarlo. Hace más de un año de esto. Y nunca se me pasó por la cabeza.
Por tu culpa estoy así. Otra vez. Sin querer admitirlo. Y teniéndolo más claro que nunca. Espero que tengas un puto plan. Un plan para salvarme de este precipicio sin escapatorias. Del olvido. De ti. Lejos de mi. No sé que va a pasar. Me aterra pensarlo. De hecho, intento evitarlo a toda costa. Yo no estoy hecha para esto. O quizás sí, la que más. Lo que sé es que dejarte ir será la decisión más complicada que pueda tomar. Porque dicen que cuando quieres a alguien de verdad, debes dejarlo ir. Aunque yo no estoy de acuerdo para nada. Pero creo que no tengo opción. Decirte que no me dejes, que me acompañes. Que esto continúe, sería inútil. De cobardes. O de tremendamente valientes. Pero dios, a veces lo pienso y .
Tú puede que no me necesites. Que te olvides de mi fácilmente. Sin ningún esfuerzo. Pero para mi esto va a ser una puta pesadilla. Y real. No puedo. Querría tener el don de detener el tiempo. A lo 'Cashback'. Cuando me miras. Cuando me besas. Nadie nunca me besó así. Cuando me abrazas. Y yo me rompo. Y querría llorar. Pero de puta felicidad, joder. Porque cuando te tengo entre mis brazos, siento que no necesito nada más. No puedo. Esto me sobrepasa. Me inquieta. No quiero que se acabe. Es injusto. Estoy echa para ti. Pero tú, sí. Tú serás de otra. Y eso me mata. Me destroza. Quema. Y no quiero. Y lloro. Y exploto. Y rompo mierdas que encuentro por el suelo. Y de repente, sé que tenerte a mi lado, ahora, sería lo único capaz de sacarme de esta mierda. Que yo sola creo. Y destruyo. Y vuelvo a crear.
Ayúdame. A que todo esto que grita dentro de mi, calle. Cállalo. Cállame. Sólo tú. Y yo. En esta noria que no para. Que sólo hace que correr más y más rápido. ¿Por qué tú? ¿Por qué yo? Nosotros. Pasteleo y todo lo que quieras pero, a parte de eso, hablo de la puta relación más importante de mi vida. Que se va a ir. Sin quererlo. Sin poder evitarlo. Sin más. Tú.
Lo siento pero toda esta mierda es por tu culpa. Por lo que me haces ser. Y sentir. Y pensar. Y yo aquí. más rota que nunca. O más fuerte quizás. Porque amarte es duro, y no es fácil, pero merece la pena.
Te amo.
'Cause you´re a hard soul to save, with an ocean in the way, but I'll get around it'
M
lunes, 25 de marzo de 2013
El futuro no es de nadie.
Cuando viajas tienes mucho tiempo para pensar. O más bien para comerte la cabeza. Quizás demasiado. Pero no podéis esperar mucho más de mi. Me conocéis más que de sobra. Y esta claro que si recurro a esto es por otra de mis neurósis.
Faltan menos de 3 meses para que mi vida de un cambio de 360 grados. Tú te irás por tu lado y yo por el mio. Como si no hubiese pasado nada. Cuando en realidad ha pasado todo y tú te has convertido en algo importante. Mucho. Pero tú eso no lo sabrás. Al menos yo no te lo diré. Mejor vivir en la ignorancia a arriesgarte a que todo quede al descubierto. Frágil. Desprotegida. Sólo yo, desnundándome frente a ti. Viendo como todo lo que un día intenté ocultar, ahora aparece de entre las tinieblas de mi yo más imperfecto, saliendo a la luz. Yo, mientras, sigo preocupándome por cosas sin ninguna trascendencia. Me dan miedo los finales. Me aterran más bien. Y me cuesta enfrentarme a ellos. Intento evitarlos. Aunque sin éxito alguno. Los cambios son inevitables. Tienes que aprender a aceptarlos tal y como vengan. Porque a la larga pueden incluso beneficiarte. Pero basta ya de pensar en futuros inciertos y centremonos en el presente. O ni eso. Porque últimamente no sé ni dónde vivo. Estoy entrando en un maldito bucle de autodestrucción y ultimamente mis putas emociones son una continua montaña rusa de altibajos. Pero es algo que no puedo controlar. Ojalá. Pero es inevitable acostarme siendo una estúpida feliz y levantarme sintiéndome vacía. Inherte. Esto no es de interés para nadie, está claro. Pero una tiene que buscarse lugares donde poder evadirse de toda esta puta sociedad llena de mentiras y recelos. En fin, acabo aquí. Porque nadie desayuna con diamantes y nadie vive romances inolvidables.
viernes, 4 de enero de 2013
Todo se resume a ti.
jueves, 29 de noviembre de 2012
No hay yo sin tú.
Frío. Es lo único que siento. Un frío paralizante. Me recorre todo el cuerpo. Me vacía las entrañas. Me consume poco a poco. Un frío solitario. Te alejas. Y yo aquí. Idiota. Confusa. Te espero. Uno. Y dos. Día tras día. Intentando no fallar. No caer. Y estoy sola. Callada. Y el nudo en la garganta que me impide tragar. El pecho que me oprime. Y yo sin respirar. Yo. Que me impido seguir. Y no sé qué puedo hacer. Que debo. Que no puedo amarte más, joder. Que es que es imposible. Y nadie lo hará mejor que yo. Lo sé. Y tú. Que no te das cuenta. O no te quieres enterar. Y yo. Y tú. Y yo. Y tú. Y un yo que no vive sin un tú. Y yo para ti. Nada. Y tú para mi. Todo. Todo. Y MÁS. Entérate joder, abre los ojos. Tira el puto muro. Nos separa. Nos aparta. Y yo no puedo. No puedo conmigo. No puedo más. Porque cuando menos te lo diga, será cuando más te necesite.
"Porque el nunca más, nunca se cumple y el para siempre, siempre termina".
M
domingo, 4 de noviembre de 2012
Pretéritos.
M
lunes, 10 de septiembre de 2012
Hoy.
martes, 19 de junio de 2012
"Que sea cierto el jamás."
Cuando te das cuenta de que tu ya no eres dueño de tus palabras. De tus acciones. De tus pensamientos. De tu vida. De ti. Es cuando recapacitas. Piensas. Noches. Oscuridad. Lágrimas. Tú. Y te das cuenta. Tú. Eres tú quien lo dirige todo. A su antojo. Como quiere. Como no quiere. Lo haces. Sin pensar. O sabiendo más que de sobra que eres tú. Tú eres quién dispone todo. Quien maneja dos cuerpos. Dos vidas. A mi. Y yo te dejo. Te lo ruego. Te ruego que lo hagas. Que lo sigas haciendo. Que no pares. Jamás. Y que sea verdad. Que me controles. Que no dejes que me caiga. O que me sueltes y ni te importe. Pero que seas tú. Y que yo sigo aferrada a tu espalda. Al hueco entre tu cuello y tu hombro. Que es mío. Y no hay más. No puedo valerme por mi misma desde que has aparecido. Por suerte o por desgracia. Pero no quiero tener que hacerlo. Y necesitarte es exasperante. Asfixiante. Cruel. Eterno. Tú. Pero da igual. No importa. Que me conozcas. Que sepas todo. Cuando me desarmas. Que me miras. Y yo. No sé. Me derrumbo. Y ya. Y me abrazas. Y me siento en casa. En tu olor. En tus manos. En ti. Tú. Y ojalá que el puntero del reloj se pare en tu boca. Y que esta noche eterna desaparezca y vuelvas. Porque el silencio me consume. Y mi cama huele a ti. Y yo desvarío. Y tú sigues sin venir.
M.
lunes, 2 de abril de 2012
Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos TÚ y YO.
Pero en el fondo todo esto no sirve de nada. Porque te sigues sintiendo tan pequeño e insignificante como es humanamente posible. Porque por más veces que te cambies el pelo, o vayas al gimnasio, o salgas los fines de semana a emborracharte con tus amigos para intentar olvidar una fibra más de su cuerpo, tú te sigues yendo sóla a la cama repasando hasta el último detalle y preguntándote qué hiciste mal o cómo pudiste malentenderlo. Y cómo durante ese breve instante pensaste que eras TAN feliz. A veces hasta te convences de que, al final, él verá su error y aparecerá en tu puerta. Pobre ilusa.
Y es entonces cuando no puedes evitar hacerte la pregunta que tanto temes y que posiblemente después de unas cuantas hostias sepas responder por ti misma. Y me refiero a: ¿Por qué me tengo que enamorar de una persona que sé que no es buena? Pero claro, sabes perfectamente el por qué. El por qué que no es más que porque esperas equivocarte, tía. Porque cuando hace algo mal, lo ignoras. Pero cada vez que hace algo bueno, te conquista otra vez y pierdes esa discusión que inevitablemente mantienes contigo misma sobre por qué no te conviene. Y cuando ese argumento acaba y tú ya lo has perdido todo, te das cuenta de que es entonces cuando estás realmente jodida y que ya sólo te queda dejar que el tiempo pase y que las noches no sean demasiado largas.
Ya he tenido dramatismo de sobra, por hoy.
M
domingo, 28 de agosto de 2011
Día tras día. Noche tras noche.
-M-
jueves, 25 de agosto de 2011
Una imagen vale más que mil palabras.
sábado, 30 de abril de 2011
Pestañas mojadas, inundadas por ti.
Pero...
parece que los ojos se te hubieran volado,
Cuenta atrás. 5 d / 131 h / Tú + Yo.




